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miércoles, 20 de mayo de 2009

Aeropuertos

Habiendo vuelto de viaje ayer y con la frecuencia que cogemos aviones no puedo dejar de comentar unas costumbres de la gente en aviones y aeropuertos que no dejan de sorprendernos.

¿Por qué la gente se empeña en hacer cola delante del mostrador de embarque, que no de facturación, desde el momento en que llega cualquiera de la compañía y se coloca ahí? Si todos tenemos un asiento asignado. Los aviones no son como los autobuses urbanos, no hace falta poner los codos para que no se cuele el de detrás y te quite el asiento. Nadie va a ir de pie agarrado a la barra del techo, ni sentado en el retrete sin hacer ruido. Da igual que el auxiliar se empeñe en decir por el micrófono que la gente se quede sentada que van a llamar para el embarque por filas de asientos, no sirve de nada. Lo importante es estar en la cola, es la demostración de que vas a subir al avión. Tu viaje empieza media hora antes, porque tú estás viajando desde que te pones de pie delante de la puerta. Esta extraña costumbre es mundial, pasa lo mismo en Japón, en Perú, en Kenia o en cualquier aeropuerto de Europa.

¿A alguno de nosotros nos aplauden en el trabajo cuando acabamos alguna tarea? Entonces, ¿qué sentido tiene aplaudir cuando el avión aterriza? ¿Es que los pasajeros no contaban con volver a tocar tierra firme de una manera controlada? Es una manía que parecía estar desahuciada pero que no acaba de desaparecer por completo. No sé si me gustaría o me molestaría que me aplaudieran si yo fuera el capitán. Por un lado pensaría que les ha gustado mi trabajo, pero por otro tendría la duda de que no se fiaran. Que el capitán se gana la vida haciendo eso, bueno, eso despegar y darle al piloto automático, no tiene tanto mérito que consiga aterrizar.

Los móviles deberían facturarse como los líquidos o las navajas en el equipaje que va en bodega. La gente está tan acostumbrada a hablar por el móvil y a mandar mensajes, que casi no pueden aguantar el vuelo con el móvil apagado. Es más fácil dejar de fumar durante un Madrid-Nueva York, que no mandar un sms en ese trayecto. Cada día es más normal que haya alguien hablando cuando el avión entra en la pista de despegue o que suene la música del Nokia al encenderse cuando todavía no se ha apagado la luz del cinturón de seguridad y avión está frenando. A ver cuándo los marcan como mercancía prohibida y necesariamente facturable.

¿Tan caro es llevar las mercancías dentro de un aeropuerto para que haya tanta diferencia de precios entre comprar dentro y comprar fuera? Si sólo es una puerta. De hecho, para los camiones de transporte ni habrá diferencia, consumirán la misma o incluso menos gasolina que para ir a cualquier otro sitio. Luego te "venden" el concepto de duty free para que pienses que allí sale todo más barato porque no hay impuestos.

9 comentarios:

conxa dijo...

costumbres, tradiciones, hábitos......vete tú a saber. De todos modos debe haber gran diferencia entre el que viaja a TODAS HORASSSSSS y el que lo hace un par de veces al año, o en su vida.

Hoy blogguer, no actualiza, he entrado porque suponía que habrías actualizado, pero segun ellos no lo has hecho.

Anónimo dijo...

si entras de los últimos puede que no tengas espacio para dejar tu eqipaje de mano y entonces, que haces? pues joderte y dejarla 10 metros mas para alante o atras. Bienvenido
Rafa

Masmi dijo...

Yo tampoco entiendo lo de las colas. Yo me quedo sentado esperando tranquilamente. De hecho la próxima semana voy a volar y que no se piensen que me van a ver haciendo cola, jejejeje
Lo de los precios dentro de los aeropuertos es un timo!

JAAC dijo...

Puede que tenga que ver lo habituado que estés a volar Conxa, pero sigo sin entenderlo. Que tienes asiento fijo dentro :-O

JAAC dijo...

Hola Rafa!

Y en el caso de que tengas que dejar tu equipaje de mano 10 metros más adelante, ¿qué más da? si no se lo va a llevar nadie al llegar y durante el vuelo no puedes bajarte en marcha. Más lejos has dejado el va en la bodega y nadie se preocupa. Además, que siempre te queda meterlo bajo el asiento de delante.

JAAC dijo...

Me da que si la semana que viene vuelas significa que estas ocupado... tendré que volar sólo yo :-)

Cada vez llevo menos equipaje (del normal y del de mano) así que a esperar hasta el final, y no te digo esperar a hacer el checkin hasta el último para ver si te ponen en business de milagro! jajaja

Alucinante lo de los precios :-o

Álvaro dijo...

Buenas:

Creo que voy a tener que hacer dos comentarios porque me he excedido un poco y no entra sólo en uno. Es lo que tiene la verborrea.

Como seguidor asiduo del blog desde que Willy me lo recomendó, voy a hacer unos comentarios por primera vez.

Respecto a lo de hacer cola en el mostrador de embarque: hay aerolíneas que no asignan asiento sino número de facturación de modo que aunque la plaza está asegurada, si uno embarca pronto puede coger un asiento más amplio (ventanilla de emergencia, por ejemplo), de ventanilla, de pasillo, etc. Sin ir más lejos, ayer vine con easyjet de París y este era el caso. Qué duda cabe que este argumento pierde validez en aquellas líneas en las que sí hay asiento asignado, pero no por ello hay que descartar que la gente haga colas ya que no todos los casos son iguales.

Al hilo de los móviles, opino que es más una falta de civismo y de educación que un tema de facturar el móvil. Si uno llega al aeropuerto, factura y por el motivo que sea se retrasa el vuelo, me parece lo ideal que cada uno use su propio móvil para informar a quién toque (familia, jefe, transporte concertado en el aeropuerto de destino y un sinfín de etcéteras) en lugar de arremolinarnos todos entorno a un teléfono público como se hacía antaño. El problema desde mi punto de vista es que la gente respete la prohibición de tener el teléfono encendido, durante el vuelo. Es por ese motivo por el que aludo a la falta de civismo. No podemos pagar justos por pecadores, pero parece que a muchas personas les da apuro decirle a su compañero de viaje, ya sea conocido o no, que apague su móvil.

En lo que respecta a los aplausos. Aquí hay de todo, hay pilotos a los que les gusta que aplaudan, hay otros a los que no y hay otros a los que ni les va ni les viene. A mí particularmente, como piloto que soy, sí me gusta ya que no ocurre con frecuencia, y no es porque habitualmente haga mal mi trabajo, que no es así, sino porque es agradable recibir una especie de "recompensa emocional" de vez en cuando. Y añado, es agradable saber que a la persona que va sentada detrás y que es la razón fundamental de la aviación comercial de pasaje, le ha gustado el vuelo o al menos se siente aliviada de que termine bien. Hay mucha gente aprensiva respecto al vuelo y no les culpo. Que un bicho de x toneladas vuele, no es natural por mucha física que haya detrás. Lo dicho, podríamos vivir sin ello, sin duda, pero es agradable sentirlo a veces.

En los últimos años, he llegado a la conclusión de que un vuelo generalmente es juzgado por los pasajeros por el aterrizaje y en contadas ocasiones por la turbulencia. Cuando uno va de pasajero, no sabe si hay tormentas que rodear, cálculos que corregir para que los números (y por tanto el vuelo) salgan bien y mucho menos si el avión tiene un problema técnico, que eso ya es otro cantar. Lo que sí oigo cuando voy sentado en la parte de atrás es aquello de "¡qué bruto! ¡menudo aterrizaje" y no voy a ser demagogo y decir que yo no lo pienso, pero el aterrizaje, si bien puede haber sido duro, el vuelo no tiene por qué haber sido malo desde el punto de vista técnico, que al fin y al cabo es lo que importa, que la técnica sea correcta para que el vuelo sea seguro, no que el aterrizaje sea estupendo y el vuelo haya sido una "aventura en la cabina" de la que nadie, salvo los protagonistas, sabe nada.

Álvaro dijo...

Para finalizar, ya que no voy a comentar nada sobre las tiendas de Duty free porque no tengo ni idea, y de lo que no sé no hablo, me gustaría hacer un breve comentario sobre la frase que dice que no tiene mérito despegar y aterrizar, o algo así. Quiero hacer hincapié en que operar un avión normalmente no es un reto, es algo que se aprende (Lindbergs hay muy pocos y como reza un dicho americano de este mundillo "There are old pilots and bold pilots, but not old bold pilots" (hay pilotos viejos y pilotos audaces, pero no pilotos viejos y audaces) y con el tiempo y la experiencia todo se acaba perfeccionando. El reto es el día, que los hay, que hay problemas, ya sea técnicos, meteorológicos o humanos. Para muestra un botón: el avión que se fue a nadar al río Hudson en enero y del que salieron todos los pasajeros ilesos. Desde luego que las condiciones meteorológicas y del río facilitaron que esto fuera así, pero si no hubiese sido por un entrenamiento exhaustivo y exigente que prepara a las tripulaciones para estar listas para cualquier incidencia en cualquier momento, el resultado habría sido probablemente otro. Saliéndo del contexto de la aviación, en general, cuando las cosas van bien, todos somos estupendos pero es cuando las cosas se tuercen cuando realmente valoramos la medida de una persona, ya sea personal o profesionalmente. No hay que mirar si el coche es potente cuando va cuesta abajo, ahí aceleraba cualquiera, hasta el seat panda (q.e.p.d) de mi madre; lo que hay que mirar si sube bien las cuestas (el panda no lo hacía). No quiero terminar sin hacer especial mención a los TCP, que es el término técnico de "azafata", para entendernos. La mayoría sólo vemos su labor sirviendo comidas y coca colas, pero son ellos los que en una emergencia, van a evacuar el avión, no los pilotos. Poniendo el mismo ejemplo de antes, si en el río Hudson el sobrecargo y los TCP's no hubiesen evacuado el avión adecuada y ordenadamente, otro gallo habría cantado. Otro botón, el que esté interesado, que busque "Saudia 163" en la wikipedia inglesa y descubrirá lo que una tripulación sin entrenar, con un comandante espesito, un copiloto novato, un mecánico de vuelo disléxico y una sobrecargo sin iniciativa pueden hacer.

Dicho todo esto, me voy a montar en bicicleta, que es mi primer día libre de mayo y tengo ganas de respirar aire fresco.

Enhorabuena por el blog, JAAC, es muy entretenido.

Un saludo

JAAC dijo...

Hola Álvaro, lo primero gracias por seguir mi blog y gracias por el comentario, sobre todo teniendo en cuenta que es desde el punto de vista del otro lado de la puerta de la cabina :-)

Cierto es que en las compañías low cost sin asiento asignado puede tener algún sentido hacer cola para entrar antes y, al menos, conseguir asientos juntos si vais dos. Lo cierto es que eso lo explotan las compañías y todas te venden un "embarque plus" para subir primero (que al final nadie respeta). De todas formas yo "criticaba" más las colas en compañías "estándar" en las que al montar ya sabes dónde te vas a sentar.

Tienes razón con el tema móvil. Lo de facturarlos era una exageración, pero es que ver cómo la gente manda sms mientras el avión despega te lleva a pensar en soluciones drásticas. La falta de educación (y de inteligencia) de algunos es exagerada. De acuerdo que tampoco creo que por tener un móvil encendido en el avión se vayan a estropear o a perder todos los instrumentos de navegación, pero qué necesidad hay de tentar a la suerte si te están diciendo que los apagues, que no es que estén retrasando el vuelo y tengas que avisar de que vas a llegar tarde, es que estás despegando! Sobre lo de que nos da apuro decirlo, en la vuelta desde Lima se lo acabamos diciendo a uno y casi nos echó él la bronca a nosotros diciendo que ya estaba acabando y que le dejáramos en paz. Cuando pasan estas cosas después de que la azafata pase "mirando" y ni se de cuenta de que los asientos están tumbados ni de que uno está usando el móvil te das cuenta de que hay gente que no merece coger un avión.

Me ha encantado conocer la opinión sobre el tema aplausos de uno de los que los recibe. Como dices habrá de todo, pero yo siempre me quedo con la impresión de que la gente aplaude más porque se vuelven a ver seguros en tierra que por el aterrizaje o el vuelo en sí. Eso me lleva a pensar que no se fiaban de volver a pisar tierra firme... no sé si me gustaría que la gente que depende de mi trabajo tuviera tan poco confianza en el aparato y en mí ;-)

Por supuesto no quiero quitar mérito a los pilotos con ese comentario. Lo que quería decir es que forma parte de su trabajo, que yo no sería capaz de hacerlo, pero supongo que los pilotos no sabrán hacer el trabajo de muchos de los pasajeros. Supongo que a mí me molestaría que alguien que no sabe cómo hacer mi trabajo no tuviera confianza en que yo sí sé y aplaudiera cuando acabara :-O, pero que lo mismo me gustaba y me complacía. Enhorabuena por tu sinceridad al decir que te gustan.

Los TCP (siempre se agradece conocer más cosas) serán básicos en situaciones de emergencia, pero, por suerte, son pocas las ocasiones en que tienen que demostrarlo y muchas en las que sólo con mostrar algo de simpatía y cuidado cumplen de sobra con su trabajo. También entiendo que el estar once horas metido en un avión trabajando y aguantando las peticiones, preguntas, "lloros" de la gente puede acabar con la paciencia de cualquiera.

Espero que respiraras tu aire puro y gracias de nuevo por pasar.