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jueves, 23 de septiembre de 2010

Post-operatorio

La operación fue muy bien, a pesar de que al final empezase a sentir los puntos internos el cóctel ayudó a que estuviera tranquilo. Lo malo fue el post-operatorio.

La teoría decía que me iría al día siguiente. Al ser operado a las ocho de la mañana pensaba que incluso podría irme ese mismo día. Lo cierto es que era mucho pensar. En ese momento todavía no había visto la cicatriz así que no sabía que tampoco se había cumplido aquello de que iban a ser cuatro o cinco centímetros… pero sí que había oído que eran 15 grapas. O las habían puesto muy, pero que muy, juntas, o aquella mini-incisión se había hecho mayor.

El caso es que cuando salió el cirujano ya le dijo a Sara que se pasaría al día siguiente y que si todo iba bien me daría el alta. Sí que iba a ser un día operado  en el hospital.

Lo malo fue que el drenaje de la operación comenzó a drenar más sangre de la que debía. Tanta que, poco antes de comer, sufrí una bajada de tensión que, ya que parecía una hoja de papel por las grapas, me dio el toque final de color blanco para poder ir a una fiesta de disfraces.

La preocupación de las enfermeras era que me sentara mal la comida… la mía que fuera poca comida. Gané yo. Era poca comida, pero entre eso y tumbarme con los pies levantados en la cama consiguieron que superara el 7,4 – 3,2 de tensión. Pero el drenaje siguió haciendo de las suyas y antes de la cena volví a caer. Se había ido casi un litro de sangre por el tubito de marras.

En esta ocasión ya flotaba en el ambiente la transfusión de sangre, por lo que me hicieron primero un análisis para ver si estaba bien de todo. El enfermero viendo mi insistencia pidiendo un entrecot poco hecho me dijo que si quería que alguien me subiera algo de la cafetería él lo veía bien.

Yo lo veía mejor y Sara estaba también de acuerdo. Así que, además de los bollos de chocolate que había traído por propia voluntad, bajó a por un bocadillo de lomo con queso con el complementar la pobre cena de hospital y salir por completo del bache tensional.

Eso sí, el enfermero también cambió el modo del drenaje y eso también ayudó a que no perdiera más sangre.

 

Las donaciones de sangre son básicas para todos, seamos solidarios. Lo malo es que a Sara no le dejaron donar porque había estado en Nepal hacía menos de seis meses…

4 comentarios:

conxa dijo...

uyyyysss no me había enterado de esto, claro si no entro como me voy a enterar!!

Pues que bien que todo se regulara,porque el bajon de tension fue tremendo eh???

si,que debieramos concienciarnos más con la donación de sangre.

Estatekietecita dijo...

espero de corazón te recuperes pronto. besos desde barcelona.

JAAC dijo...

Prueba "superada" aunque hasta el miércoles no se confirmará si se ha superado del todo... o todavía queda algo más por hacer. Bueno, por hacer seguro queda todavía parte de la rehabilitación...

Las bajadas de tensión son muy chungas. Cuando uno está acostumbrado a comer un poco más de lo que dan en el hospital y encima pierde bastante sangre es lo que pasa :-S, pero bueno, nada que no pudiera solucionar un buen bocadillo ;-)

Muchas gracias a las dos por los ánimos!

obat aborsi dijo...

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