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martes, 29 de enero de 2008

Demasiado tranquilo para ser cierto

Pues el viaje de la semana ha sido a Girona (debería decir Gerona, puesto que digo Londres y no London, o Carlos de Inglaterra y no Charles ni England, pero... también dije Donostia en su momento).

Girona es una ciudad muy bonita y muy poco conocida. Todo el mundo al que le dijimos que íbamos a ir preguntaba siempre lo mismo: "¿Qué hay que ver en Girona?". Girona tiene un pequeño (la ciudad tiene unos 90.000 habitantes) casco antiguo medieval muy bien conservado. Con su barrio judío lleno de calles estrechas y empinadas, su gran catedral románica-gótica-barroca (es lo que tiene tardar tanto en construir un edificio y que luego lo vayan reformando), otras cuantas iglesia románicas, sus baños árabes (aunque sean una reconstrucción), su puente de piedra, su puente de hierro (de G. Eiffel), su muralla... una ciudad digna de visitarse.

Nos comentó el dueño del B&B que desde que Ryanair había llegado al aeropuerto de Girona la cantidad de pasajeros había pasado de 2.000 a 5 millones, y que, aunque al principio casi todos iban directamente a Barcelona cada vez más gente está parando primero allí. En realidad parece que el aeropuerto es todo suyo puesto que no vimos más compañías por allí, sólo aviones privados y algún helicóptero.

El aeropuerto en sí mismo nos provocó la primera sorpresa: al bajar del avión en lugar de un finger o de un autobús que te lleve a la terminal hay que ir andando. Cierto que no estas en la pista de despegue y que tampoco hay mucho tráfico interno, pero es, junto con el aeropuerto de Luxor, el único sitio en el que hemos tenido que andar hasta la terminal... y hemos estado en bastantes aeropuertos. Al volver a Madrid la misma operación, en sentido contrario.

La ciudad en sí misma muy tranquila, de puro tranquilo se pasa... la mitad de las calles están vacías, y más aún su muralla. Por la noche tampoco encontramos mucha animación, varios bares-restaurantes que daban más comida que otra cosa y poco más.

Tan vacía estaba la muralla que sólo estábamos Sara y yo, y un ladrón. Un ladrón con un cuchillo de caza que se llevó todo el dinero en metálico que llevábamos encima. Elegante eso sí: "Vamos a hacer esto fácil, dadme todo el dinero, sólo quiero el dinero y no hagáis ninguna tontería". Lo cierto es que nos quedamos con las ganas de hacerlas, porque el ladrón tenía poco de todo: poca altura, poco aspecto de tener fuerza, poca pinta de poder hacer nada... pero sí que tenía el cuchillo y es sólo dinero. Ni se acercó a las tarjetas (aunque vació las carteras, momento de máxima tensión pensando en partirle la cara, no se puede uno poner a vaciar una cartera con las dos manos mientras el cuchillo se medio cae y no miras a los "asaltados"...), ni pensó siquiera en tocar la cámara, ni la documentación,... El caso es que todo acabó bien (entre comillas).

Lo de los Mossos d'Esquadra es para otra entrada. Con la pedazo de declaración que nos tomaron: ¿la quieren en castellano?, pues hombre, Sara es italiana y los dos vivimos en Madrid, a parte del hecho de que ya te hemos dicho que no entendemos catalán. No quedaron muy bien parados en su prosa.

Después de recorrer ciudades supuestamente peligrosas (Palermo la semana pasada, Moscú, la medina de Marrakech, el puerto de Génova...) y vivir en la calle Desengaño de Madrid, nos han ido a robar en uno de los sitios más tranquilos por los que hemos pasado... Con todo y eso: Girona es una ciudad que merece la pena visitar.

5 comentarios:

Masmi dijo...

Vaya, menuda experiencia, como lo siento. Si que da rabía que despues de recorrer medio mundo te atraquen en un sitio tan tranquilo. Bueno, por lo menos todo quedo en que se llevó el dinero y a vosotros no os paso nada.
Cambiando de tema, a mi lo del avion tambien me ha pasado en el aeropuerto de Manises. El avion de Easyjet que me trajo de Roma nos dejo cerquita de la terminal y fuimos andando hasta alli.
Y en cuanto a lo de los nombres, tienes tu parte de razón, pero teniendo en cuenta que son ciudades del estado Español, que ese nombre es su original y en una lengua oficial en una parte de nuestro pais, y que ademas ha habido un proceso de restitución de topónimos, yo también prefiero y acostumbro a nombrarlos como han elegido los habitantes del sitio. Por ejemplo, no me gusta que escriban Bunyol, por mucho que estemos en la provincia de Valencia.

conxa dijo...

Pues sí, en un sitio tranquilo y precisamente ahí aparece el ladrón, que los hay en todas partes lamentablemente, pues una putada.
Y tienes razón en que Girona es una ciudad para ver. Yo pase por Girona,porque me hacía una ilusión tremenda ir a Figueres al Museo Dalí.

JAAC dijo...

Bueno, era sólo dinero (80 euros, que no es poco, pero no lo bastante como para arriesgarse a una mala herida), así que todo fue bien. Choca que sea en el sitio más tranquilo, pero... Japón nos dijeron que era muy tranquilo y lo era de verdad.
Lo del avión, pues nos chocó un montón, porque en Ancona el avión aterriza a veinte metros mal contados de la terminal y tienes que esperar al autobús para que te acerque, pensábamos que era una norma europea o así (porque en Egipto no se cumplía y allí sí era un buen paseo). Pero si en Manises también, la norma (si la hay) debe ser italiana como mucho.
Y los nombres, pues sí un poco cada uno como quiera, pero fijo que Charles prefiere Charles a Carlos y ahí estamos todos...

Conxa, realmente merece mucho la pena visitar la ciudad. Además que nos dijeron que es muy segura y que nunca había pasado nada, así que, después de lo nuestro mínimo un par de años sin más sustos, ¡hay que aprovechar ahora!

Estilista dijo...

Una de aeropuertos donde me ha tocado caminar (no siempre que he ido, pero al menos en una ocasión):
Tenerife Norte
Cagliari

JAAC dijo...

De acuerdo, ni italiana, si en Cagliari tampoco hay bús... va ser que en Ancona son muy chulos y lo ponen por ser elegantes :-)