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miércoles, 19 de agosto de 2009

Calor

El ser humano es un animal de sangre caliente capaz de regular su temperatura y mantenerla constante en unos 36,6 grados. Desde el consumo de calorías para aumentar la temperatura hasta la sudoración para bajarla, poseemos gran cantidad de mecanismos fisiológicos para mantener esa constante. Pese a ello pueden llegar a fracasar y la temperatura descontrolarse, tanto en un sentido como en otro. En el verano lo normal es que se descontrolaen subiendo.

Los trastornos producidos por calor van desde los leves como los calambres, el agotamiento y el síncope, hasta la forma más grave, que es el golpe de calor.

Uno de los más habituales es la deshidratación. Su síntoma más evidente es la sed intensa, aunque también aparecen cefaleas, vértigos, cansancio, irritabilidad, hipotensión, taquicardia e hiperventilación, debido a la pérdida de líquidos y electrolitos y a alteraciones del sistema nervioso central. Gran cantidad de calambres (espasmos dolorosos de los músculos voluntarios) son debidos a la deshidratación. No basta sólo con beber agua en estos casos, también es necesario recuperar las sales perdidas.

El síncope o desmayo es rápido y desaparece tan pronto como nos tumbamos y el sistema circulatorio vuelve a la normalidad. El corazón trata de mantener la presión sanguínea para mantener el aporte de oxígeno al cerebro. Conforme se mantiene elevada durante más tiempo aumenta el calor corporal. Si se debe a la realización de ejercicio la manera más sencilla de superarlo es parar, en caso contrario puede progresar a golpe de calor.

En un golpe de calor el organismo pierde el control de la temperatura, pudiendo subir por encima de los 40,5ºC, provocando daño en las estructuras celulares y en el sistema termorregulador, con un alto riesgo de mortalidad. El golpe de calor puede o no asociarse al ejercicio. Es típico diagnosticarse en adultos jóvenes y sanos que hacen ejercicio con temperaturas o humedades ambientales superiores a las normales.

Se caracteriza por reducción o cese de la sudoración (síntoma precoz), cefalea, mareo, confusión, taquicardia, piel caliente y seca, inconsciencia y convulsiones. Entre las complicaciones que puede provocar se incluyen síndrome de distres respiratorio del adulto, fallo renal, fallo hepático y coagulación intravascular diseminada.

Más información: GeoSalud

2 comentarios:

conxa dijo...

Yo tengo una temperatura corporal más baja,y no se si será por eso, pero lo paso muy mal con el calor, un sintoma muy significativo es que me vuelvo antipatica, y el frio.....imaginate...todo el dia temblando.

Es chungo esto de los golpes de calor.

JAAC dijo...

Lo cierto es que la temperatura corporal es como la tensión: hay quien la tiene más alta y quien la tiene más baja, pero estable, que es lo importante y dentro de unos límites razonables.