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viernes, 27 de marzo de 2009

Potosí

Potosí (Bolivia) fue la ciudad más rica del mundo gracias a su Cerro Rico, del que se extrajeron toneladas y toneladas de plata. El cerro es visible desde cualquier parte de la ciudad con su forma cónica y simétrica y su coloración pardo rojiza. Se encuentra a tan sólo 700 metros de la ciudad, con la cima a 4.824 m (por los 4.070 a los que se encuentra Potosí). Conocido también como Sumaq Orqo (Cero Hermoso en qechua) tiene más de 300 bocaminas. Algunas siguen en activo aunque las extracciones son de estaño en la actualidad.

Fue en 1.545 cuando el indio Diego Huallpa descubrió las riquezas del cerro al subir por sus lomas en busca de unas llamas perdidas. La leyenda cuenta que, debido al intenso frío del lugar encendió una fogata cuyo calor fundió el mineral, dejando correr hilos de plata pura a lo largo del cerro. Gonzalo Pizarro tuvo noticias de la riqueza y envió a Diego Zenteno para explotarla y tomas posesión de la zona en nombre de su majestad el rey Carlos I de España y V de Alemania, fundandose la ciudad de Potosí.

Antes de la llegada de los españoles el cerro estaba cubierto de vegetación, y el lugar en el que se asienta la ciudad era una ciénaga que se recuperó mediante drenajes y movimiento de tierra para dar cobijo a los mineros. Los moradores de la zona veneraban el cerro como si se tratara de una diosa madre y no lo tocaban al considerarlo una huaca, un lugar sagrado (aunque conocían su riqueza).

El crecimiento de la ciudad fue acelerado y desordenado: en 1.650 tenía 160.000 habitantes, más que París o Londres, era la ciudad más poblada de América. En esa época Madrid tenía 10.000 vecinos y Sevilla 45.000. Debido a la riqueza hubo gran cantidad de artistas (pintores, escultores, talladores,...) y numerosas órdenes religiosas (más de 32 templos y varios conventos).

En la parte inferior de su escudo figura la leyenda:
Soy el rico Potosí, del mundo soy el tesoro;
soy el rey de los montes, envidia soy de los reyes.
El cerro es visitable y pueden recorrerse alguna de las minas. La más conocida y más antigua es la de Pailaviri, que no ha cesado su actividad desde 1.545. Está formada por 17 niveles de trabajo con unos 30 metros de distancia entre ellos, de manera que desde el primero se descienden unos 300 metros.

6 comentarios:

Masmi dijo...

Cuando se encuentra tanta riqueza es normal que las ciudades crezcan rápida y desordenadamente.
En California durante la fiebre del oro sucedió lo mismo, San Francisco creció muchísimo y aparecían poblados de la nada por todas partes.

conxa dijo...

jejeje de esto si sabía!!!

Mi madre siempre me decía:
" vales mas que un potosí" Así que tuve que averiguar que era eso.

Donde hay riquezas,se acude como moscas al pastel eh??

Anónimo dijo...

Y yo! y yo! :-)

JAAC dijo...

Cierto es Masmi, sólo se crece tan desordenadamente y tan mal cuando se encuentra oro o plata... o cuando todo el mundo quiere ir a vivir a la ciudad y aparecen los campamentos de chabolas en las afueras.

Eso sí, San Francisco se ha mantenido como ciudad importante, no tengo muy claro si Potosí lo sigue siendo.

JAAC dijo...

No siempre se pueden descubrir cosas nueva Conxa :-)

Es la frase típica lo de "vales un Potosí" (o variaciones) y está muy bien que te picara la curiosidad. La mayor parte de la gente desconoce la historia o el tema del monte... Bien por ti :-)

JAAC dijo...

La modestia convertida en anónimo ;-p