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miércoles, 14 de mayo de 2008

Estoy llegando

Desde la aparición de los móviles hay varias frases que se han hecho imprescindibles en una conversación telefónica:

¿Dónde estas?

Y a ti qué más te da, si puede saberse. Es algo inevitable, siempre que se recibe una llamada en el móvil desde el otro lado llega la pregunta en cuestión. Cuánto se perdió la comunicación con la existencia única del teléfono fijo. A la pregunta de donde estas antes sólo se podía contestar con un: "En casa hablando contigo por teléfono... - y un silencio para evitar adjetivos-." Pero los móviles han abierto un mundo de posibilidades y nuestra curiosidad no puede evitar querer saber.

¿No te basta con hablar conmigo que también quieres saber dónde estoy y qué hago? Entiendo que alguien pensara en meterle una cámara a los móviles para que te pudieran ver, al menos se evitaría la pregunta.

Estoy llegando

Ésta también es buena. Al igual que en la anterior los fijos no daban tanto juego. Cuando llegabas tarde, si te llamaban al fijo y lo cogías, no podías decir que estabas llegando porque estaba claro que estabas todavía en casa y no habías salido. Ahora siempre se está llegando a donde sea. Se hace esperar al otro tanto o más que antes, pero por lo menos, con la cosilla de que ya estas llegando desde tu casa - que está a cinco minutos - desde hace tres cuartos de hora.

¿Cuántos de nosotros respondemos con sinceridad cuando nos preguntan si llegamos ya? Si vas en el autobús dices que estas dos paradas por delante; si acabas de salir de casa dices que estas entrando en el metro; si vas andando dices que estas dos o tres calles más cerca de lo que estas;... como si el tiempo que tardas en recorrer la distancia fuera disminuyendo según te acercas a tu destino.

Estoy entrando en un túnel

¡No puede haber tantos túneles en el país! Y mira que en Madrid tenemos unos cuantos. En los móviles aparece el número y el nombre del que te llama, si no lo quieres coger no tienes que hacer nada más que ignorarlo. Algunos fabricantes de móviles se han dado cuenta de esto y al mismo tiempo que aparece el Responder y el Rechazar, cuando recibes una llamada aparece también el Silenciar, la vía intermedia entre el paso de ti y el ¡uy! es que no lo oí).

La verdad es que en algunos casos lo entiendo, mucha gente piensa que como está hablando contigo por un móvil puede acompañarte allá donde vayas, total, te puedes seguir moviendo.

Seguro que hay un montón más...

4 comentarios:

Masmi dijo...

Si, como "se me acabó la batería" o "estaba reunido". Con los moviles parece que uno deba de estar siempre disponible y hay que estar dando explicaciones de porque no se estaba al otro lado para atender a las llamadas :-D

JAAC dijo...

Cierto, las mil y unas excusas que hay que poner cuando no coges el teléfono. Aunque también están las personas que usan el móvil como si fuera un fijo y que lo dejan en su casa o encima de la mesa y no hay manera de localizarlas nunca.

conxa dijo...

Pues a mi lo que mas me molesta, es cuando llamas a alguien que no esta operativo, y Movistar te manda un sms a las 3 de la mañana para avisarte que ya está disponible o que sigue sin estar disponible, con el correspondiente sobresalto mientras duermes

Estatekietecita dijo...

Me ha gustado tu post. Me hace pensar en que también hay que gente que eleva el tono de voz cuando habla por el móvil o en cómo nuestra personalidad lo adorna con canciones, tonos, fondos de pantalla, etc....... Y también me hace pensar en que antes sin tlf móvil no pasaba nada, y ahora se ha convertido en un anexo de nosotros, y que si no te suena el móvil lo miras una y otra vez... etc etc etc. Hay muchas para contar.