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jueves, 28 de agosto de 2008

Colonia

El final del viaje fueron unas horas en Colonia, escala necesaria para volar a Madrid de vuelta con una compañía de bajo coste. Sí, no sé si lo había dicho pero todo el viaje fue con low cost: Madrid-Berlin con Easyjet, Berlín-San Petersburgo, Moscú-Colonia y Colonia-Madrid con GermanWings (el trayecto San Petersburgo-Moscú fue nuestra odisea en tren).

Colonia nos devolvió a la arquitectura medieval europea y a las casas con techos a dos aguas. Lo primero, cruzar el puente sobre el río Rin.


Visitamos primero la Gross St Martin románica construida entre 1.150 y 1.250.


Y después a la catedral, Kölner Dom. Tiene una curiosa historia, el inicio de su edificación data de 1.248 pero se suspendió por falta de fondos en 1.560. La construcción se mantuvo parada durante 300 años (incluso fue establo y cárcel para las tropas napoleónicas) y volvió a retomarse en 1.880, quedando prácticamente indemne de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Es la más grande de Alemania y prácticamente imposible de meter en una sola foto.



Subimos al campanario desde donde hay unas tremendas vistas de la ciudad.


En su interior se encuentra el Sepulcro de los Tres Reyes Magos. Se supone que el emperador Barbarroja se lo llevó de Milán como botín de guerra en 1.164. Había misa cuando fuimos y no pudimos acercarnos a verlo. Pero sí vimos los tapices y las vidrieras.



Y la foto saludo.


Frente a la catedral hay varias tiendas de agua de colonia, cuyo nombre se debe a que fue inventada en la ciudad.

Después de nuevo al aeropuerto, pasando por el albergue para recoger las mochilas. Al llegar a Madrid, único vuelo que salió con cierto retraso de todo el viaje, las mochilas salieron las últimas, único momento de cierta duda sobre los equipajes de todo el viaje, y para casa.

El diario completo aquí.

9 comentarios:

conxa dijo...

Que preciosidad jaac,
las vidrieras (en particular) tienen que ser espectaculares en "directo".

anselmo dijo...

A me hubiera ncantado estar en el Gross San Martín y en la catedral...que belleza.

Estatekietecita dijo...

jo, con tantas cosas que has contado creo que se me quedó bastante corta la visita a Colonia!!! Bueno, supongo es la excusa para volver (Alemania en profundidad es uno de mis grandes pendientes ;)
Genial la foto del salto, me encanta!!! Creo que voy a empezar a copiarte la idea... ¿me concedes permiso? jeje

JAAC dijo...

La verdad es que fue como volver a casa Conxa. Después de diez días en Rusia (aunque en San Petersburgo todo era muy "europeo") ya nos iba apeteciendo volver a ver una catedral de "las de toda la vida" y la verdad es que la de Colonia es de las más impresionantes (me recordó mucho al Duomo de Milan).
Lástima de misa que no nos dejó acercarnos al sepulcro, aunque con GermanWings el Madrid-Colonia es bastante barato...

JAAC dijo...

Anselmo parece que te va mas la arquitectura medieval europea que las cabezas de ajo (por mucho que digan cebollas a mí las cúpulas rusas me recuerdan a cabezas de ajo) rusas.
Era el último día del viaje, pero al estar en una ciudad nueva era como si fuera el primero, corriendo para verlo lo más posible.

JAAC dijo...

Estatekietecita nuestra visita a Colonia no fue de más de 5 ó 6 horas, lo justo para ver la catedral y dar una pequeña vuelta. Seguro que quedaban más cosas que visitar, así que a nosotros supongo que también se nos quedaría corta.
Claro que puedes hacerte la foto con salto, faltaría :-) que yo tampoco la he inventado. Eso sí, cuidado con las rodillas al caer, por experiencia.

BIRA dijo...

Fíjate, qué curioso. Una amiga mía estuvo en Colonia este verano y agua de colonia fue lo que me trajo de regalillo.

He vuelto al diario de viajes, porque me parecía que me había perdido cosas. Efectivamente, me perdí San Petersburgo, así que tendré que volver atrás.

En Colonia sólo estuve de pasada, dirección Nuremberg y la verdad es que lo poco que vi me gustó muchísimo.

Además, el carácter de los alemanes (que no son precisamente la alegría de la huerta) dista bastante de los rusos, de los que creo terminaste hasta la coronilla.

Besotes!

JAAC dijo...

Bira es el regalo típico de Colonia. Es como ir a Oporto y no traer una botella de regalo... mira ni traje colonia ni vino cuando visité Oporto ;-)

El carácter de los alemanes lo conozco, hasta hace un mes trabajaba con ellos y he visitado bastante Frankfurt. Son más alegres y simpáticos de lo que aparentan, la verdad.

Masmi dijo...

Yo estuve un Colonia un poquito mas que tu. Me dió tiempo, ademas de ver la catedral, a visitar la Alt Staadt (Ciudad Vieja) y disfrutar de la rica gastronomia local y unas buenas cervecitas :-)