Disponible en descarga gratuita Cuadernos de Viaje - Oriente Próximo, el libro con nuestras aventuras en Jordania, Siria e Israel.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Oriente Próximo (XIII)

Domingo 16/11/2008 (1)

La ducha es otra vez todo el baño. No sale mucha agua pero está caliente. Aunque parece que hay algo que hace contacto porque una vez abiertos los grifos sueltan descargas.

El hostal merecía un par de fotos.


Salimos a las siete. Como siempre despertamos al de recepción, aunque en este caso está durmiendo en una habitación. Nos abre, bueno, nos da la llave del candado de la puerta para que lo abramos nosotros. Luego nos pregunta qué hora es y cuando salimos le oímos cerrar de nuevo el candado. Suponemos que las siete de la mañana es pronto para abrir el hotel.

Vamos al zoco que a estas horas está prácticamente desierto y aprovechamos para localizar la gran mezquita y otra que también queremos ver.


Llegamos al final de la calle principal del zoco y volvemos a encontrarnos con la ciudadela. Desde fuera es impresionante. Intentamos entrar: la puerta está abierta y hay un tipo sentado delante. Para llegar hasta la puerta hay que subir un tramo de escaleras sobre el puente. Después de subirlo nos dice que no abre hasta las nueve, podías haberlo dicho en cuanto nos has visto empezar a subir... Cerca de la ciudadela hay otro par de mezquitas y una madrasa en donde está enterrado el hijo de Saladino. Todas cerradas.


Damos la vuelta completa a la ciudadela y nos lleva más de veinte minutos hacerlo. Están recuperando el foso y sus paredes en algunos tramos. La verdad es que merece la pena que lo hagan porque algunas zonas del foso están llenas de arena y se pierde la idea de la defensa. Me pongo a dibujarla y llega el camión del agua echándonos y poniéndolo todo perdido. No parece que con esto limpie mucho y el que va detrás con una escoba menos todavía.

Ya son las nueve así que entramos (150 LS y 10 LS estudiantes), nos hemos tenido que refugiar del tipo de la manguera en el puente que cruza el foso. Después del puente ha que pasar un túnel con varios codos para llegar al interior de las murallas.


Levantada en el siglo X y reconstruida después por los mamelucos tras la destrucción mongól de 1.260. Por dentro desencanta un poco porque está bastante destruida, por un terremoto. Han reconstruido algunas partes y han levantado un anfiteatro en su interior. El tamaño parece mayor que el del Krak, pero está mucho peor conservada y llena de suciedad, hay basura por todas partes.

Mañana más.

8 comentarios:

anselmo dijo...

Siempre me han encantado los zocos árabes y sus olores especiados...excepto la zona de carnicería, que a la que te descuídas estás pateado una cabeza de borrego

JAAC dijo...

Es una pena que no haya algo que guarde los olores y el ambiente como las cámaras de fotos las imágenes Anselmo. Los zocos árabes son dignos de visitarse y después de ver los de Marrakech, Fez y El Cairo... ninguno como los sirios. Los de allí son auténticos, no hay ninguna tienda con camisetas "I love Siria", ni "Alguien que me quiere mucho se acordó de mí en Aleppo". No hay casi turistas occidentales y lo que se compra y vende es "real", son cosas que la gente usa día a día en sus casas.

Veo que el Krak te motiva más que las fortalezas musulmanas, eh? ;-) Conste que la entrada a la ciudadela de Aleppo es bastante más impresionante con el foso, el puente y luego el túnel.

Mañana pondré la parte del zoco con vida. Cuando salimos había gente y los puestos estaban abiertos.

Masmi dijo...

Que chulo el hostal!! Pero que les pasa con los baños?? jajaja
Que buenas las fotos del zoco sin gente!!
Que impresionante la fortaleza, y ese puente de entrada!

JAAC dijo...

Sí Masmi, el tema baño no acaba de estar bien arreglado :-) La habitación era pequeña, pero la verdad es que los muros antiguos y los arcos le daban un aire muy chulo. Y la escalera de fuera también tenía su encanto. En realidad todos los alojamientos de Siria (incluso el del "incidente") tenían mucho encanto: patios interiores con plantas, pozos con peces, los arcos,... pero el tema baño... jajaja

Sin gente parece una ciudad fantasma. Al estar cubierto, las bóvedas de piedra que hacen que casi no entre la luz entre unas cosas y otras. Cuando luego lo vimos con la gente es totalmente distinto.

La entrada de la ciudadela es como se espera que sea la entrada de un castillo medieval Y cruzar ese puente y el túnel de después casi a oscuras... parece que va a salir un musulmán con cimitarra en cualquier momento :-)

conxa dijo...

Me gusta, me gusta Siria, y más en estos momentos que estoy tan "sensible" con el tema arabe.
El zoco.....espero ansiosa mañana para verlo en pleno apogeo.

JAAC dijo...

Conxa, después de estar en Marruecos y en Egipto el mismo año hemos dejado pasar tres años antes de volver a un país árabe porque nos pareció muy agobiante el ambiente de las medinas y los zocos de esos países. Con vendedores presionando para que entraras en sus tiendas y siempre queriendo hacer negocio. De hecho cuando hicimos la lista de los sitios que queríamos visitar no aparecía Petra porque teníamos sobredosis de mundo árabe.

Pero Jordania y sobre todo Siria, nos han cambiado la percepción. Los pesados lo son porque hay demasiados turistas y crece la picaresca y el vivir del guiri desprevenido.

Me alegro de que te guste Siria, es que es la caña.

Paciencia para el zoco :-)

BIRA dijo...

Ay, los zocos. Las horas que podría pasarme dando vueltas y comprando cosas que probablemente jamás llegaré a utilizar! Y mira que nunca me ha gustado ir de tiendas (soy muy poco femenina en ese aspecto), pero en un zoco podría pasarme el día entero.

Qué bien que estén restaurando algunas zonas y qué pésimo que todo esté lleno de basura. Muchas veces pienso que es un milagro que todas estas construcciones impresionantes sigan estando en pie. Somos tan burros!

JAAC dijo...

Todas esas cosas que comprarías y que nunca llegarías a utilizar dejarías de comprarlas si no te cupieran en casa :-) es nuestro truco.

La verdad es que hay algunas veces que es sorprendente que no se hayan caído ya todas... dudo que cualquiera de los rascacielos actuales dure dos mil años.