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miércoles, 17 de diciembre de 2008

Oriente Próximo (XV)

Lunes 17/11/2008 (1)

Hoy toca madrugar menos, en Damasco nada abre antes de las nueve, así que hay tiempo. Lo que sí hay que hacer es cerrar a los symbios y volver a dejarlos en la recepción que luego salimos para Amán.

Damasco es la ciudad habitada más antigua del mundo.

El zoco de Damasco se llama Hamidie, tiene ese nombre porque fue construido por orden del sultán turco Abdel Hamid a finales del siglo XIX. Al final de la calle el zoco se abre en las calles adyacentes. La calle principal sigue estando vacía a esta hora, poco más de las ocho de la mañana.


Localizamos, aunque ya la habíamos visto los días anteriores, la mezquita de los Omeya. Está justo enfrente de los restos de un templo romano dedicado a Júpiter.


Como todavía está cerrada vamos a visitar el palacio Azem. De camino vemos unas mezquitas desde el exterior.


El palacio Azem es un palacio reconvertido en museo de tradiciones populares. El edificio es enorme, se ve que los Azem tenían dinero. Su fecha de construcción es relativamente nueva, 1.749, cuando el cabeza de familia era el pachá (gobernador de la región) As'ad Al-Azem. Su construcción requirió 800 trabajadores durante dos años. El resto de obras de la ciudad fueron paralizadas durante ese periodo y el sistema de agua fue cortado hasta que se finalizó la fontanería del palacio.

Tenemos que esperar un poco a que abran en la puerta.


Estaba dividido en cuatro secciones:
  • Haramlik, zona privada de la familia
  • Salamlik, zona de negocios y recepciones para el cabeza de familia y clientes o huéspedes
  • Khadamlik, zona de los sirvientes
  • Hamman, baño privado

Cada zona tenía su propio patio con fuentes y jardines. Casi toda la decoración de la casa es visible desde el interior, pues el exterior está compuesto por altos muros defensivos.


En el palacio cada habitación, tiene dieciséis grandes salones, diecinueve salas en la planta baja, nueve en la alta, tres iwans (es un espacio cerrado con una cúpula o libre, rodeado con paredes por tres lados y con un lado libre), sótano almacén, una zona para rezar, establo y aparcamiento de carruajes, se ha transformado en una sala de museo en donde se exponen objetos que no tienen, inicialmente, relación con la función original de la habitación en el edificio cuando se construyó.


En la zona Haramlik, zona privada de la familia, hay: una escuela, con maniquíes de niños y de un maestro; un salón; una sala con instrumentos musicales, aquí nos enteramos del nombre de los instrumentos que tocaron en Petra: la especie de guitarra se llama rebab/rebabah, y la flauta nai/nay; la sala de la novia, donde explicaban cómo preparaban a la novia antes de la boda, baño, vestido, etc.; la habitación de la suegra, al realizarse las bodas tan pronto y ser la novia la que abandonaba su casa para ir a la casa del novio, la suegra se transformaba en su madre, cuidándola y enseñándola a ser una buena esposa; la recepción del príncipe Faisal, con muebles originales de 1.920; la sala de la peregrinación a la Meca, con un curioso baldaquín sobre una enorme figura de camello, coranes diminutos y versículos del corán escritos en granos de trigo y arroz; un café; una sala de armas; y la sala de recepciones, que se encontraba cerrada en ese momento.

La zona de Salamlik, zona de los hombres, cabeza de familia y clientes o huéspedes, contaba con una sala de vestidos; una de trabajadores de cobre; otra de trabajadores de tejidos, con moldes y un gran telar; trabajadores de cristal, sopladores; de madera; de cuero, con botas y zapatos de todos los tamaños, también hay bolsos.

La zona de Khadamlik, zona de los sirvientes, no es accesible.

Y el Hamman tan completo como cabía esperar de un pachá. De hecho no era habitual que un familia contara con uno privado tan completo incluso siendo adinerada.

Fue un día muy largo, mañana más.

8 comentarios:

anselmo dijo...

Jo, desde luego el pachá vivía como un Pachá de cuento...cuando te estaba leyendo me estaba imaginando que en ese palacio estaba situada la cuenta cuentos de las 1001 noches, pero ya veo que por la fecha es imposible.
Que gran viaje, tanto en días como en vivencias

JAAC dijo...

El pachá vivía a cuerpo de rey. La segunda planta no se visitaba y la zona de los sirvientes tampoco y lo que se veía ya era enorme y espectacular.

Puedes seguir imaginándote que es el escenario de las mil y una noches. Debería ser así el original también :-)

El viaje una maravilla.

Masmi dijo...

Todavía conservan el tempo romano, como me ha recordado a Split!
Pedazo de palacio que se construyó el pachá!!!

JAAC dijo...

En realidad del templo romano quedan poco más que los arcos frente a la puerta de entrada de turistas y algo en el muro (creo que norte) de la mezquita. ¿Te ha recordado a Split? :-O Ni se me había pasado por la imaginación la semejanza.

El pachá sabía lo que hacía... y luego nos metemos con Gallardón! Éste paró todas las obras y el sistema de aguas de la ciudad mientras se lo construía. Y su ciudad era Damasco, la ciudad habitada más antigua del mundo.

conxa dijo...

Me ha impresionado lo del Hamman, considerando que el palacio de Versalles no tiene ni un lavabo!!!

Impresionante,jaac.

JAAC dijo...

Ya sabes, en la cultura árabe el agua, no sólo para fuentes como en Versalles, es básica. A pesar de que últimamente parece que están dejándola un poco de lado en algunas partes.

La cultura del baño y además las abluciones para entrar en las mezquitas son parte fundamental.

BIRA dijo...

Anda que vaya dimensiones comparadas con las viviendas actuales, jeje. Qué curioso lo de enseñarle a ser una buena esposa. Le enseñaba todo, todo?

JAAC dijo...

Bira que hay casas actuales que siguen siendo gigantescas, eh? sólo hay que tener dinero para gastarlo.

Pues no sé hasta donde llegaban las enseñanzas de la madre del novio.