Disponible en descarga gratuita Cuadernos de Viaje - Oriente Próximo, el libro con nuestras aventuras en Jordania, Siria e Israel.

martes, 16 de diciembre de 2008

Oriente Próximo (XIV)

Domingo 16/11/2008 (y 2)

Una vez dentro de la ciudadela...

Encontramos la mezquita y un hamman subterráneo en el que han colocado unos maniquíes. Una cárcel, también subterránea, con una tuberías de cerámica por las que los carceleros se comunicaban con los presos. Según la guía hay muchas más cosas que ver, pero la verdad es que no vemos mucho más en pie.


A la salida ya hay actividad en el zoco, pero los vendedores no te acosan. Es más, algunos casi ni responden cuando les preguntas por el precio de algunas cosas. Todo está cubierto y con las tiendas abiertas como en plena Edad Media.



Estar en un zoco es algo que todo el mundo debería hacer al menos una vez en la vida. Antes de que desaparezcan, fuera de la muralla están construyendo un gran centro comercial.



El trozo de zoco que recorremos es que nos lleva hasta la gran mezquita. Construida en 715 por el califa Al-Walid tiene un minarete de cinco pisos (1.090). La entrada es gratis pero las mujeres tienen que ponerse una chilaba de cuerpo entero para entrar. Y todos descalzarse. El patio tiene suelo de marmol con dibujos geométricos blancos y negros. Dentro del edificio llaman la atención las impresionantes lámparas y el minbar (púlpito) del siglo XV.


Volvemos a pasear por el zoco.


Dentro del zoco nos metemos en una caravanera.


Compramos un pañuelo, en Jordania y aquí son blancos y rojos, y unas galletas. Sara también ha comprado un falafel y yo unas almendras tostadas. Hay un montón de puestos de frutos secos y especias. Es pronto y volvemos a entrar por una calle llena de telas. Salimos de la zona de tiendas y nos encontramos con unos niños que están deseando que les hagamos fotos. En los puestos tampoco ponen ninguna pega para que les hagas fotos, incluso ellos se ponen a trabajar para que la foto sea más real.

Nos acercamos al hotel para ver si podemos adelantar la salida, pero no merece la pena así que visitamos otra zona de la ciudad para hacer tiempo. Vemos una iglesia cristiana y otra ortodoxa.

Vamos a coger un taxi para la estación. Nos lleva algo más de tiempo del previsto porque, a pesar de que hay un montón, casi ninguno está vacío, todos llevan a alguien y los dos que nos paran nos piden 200 LS. A la tercera va la vencida, nos pide directamente 100 LS y nos vamos a la estación. Llegamos a la estación antes de que salga el de las 14:30, pero nos dicen que el de las 15:30 será mejor, y en Damasco va a estar todo cerrado igual una hora antes, así que... Como en casi todas las estaciones vamos a comprar agua y al baño mientras llega el siguiente. Que es exactamente igual que el anterior.

Son las 15:40 y todavía no hemos salido. Es increíble la cantidad de papeleo que hay que rellenar para moverse por aquí. También nos han pedido el pasaporte, pero ya ni nos da impresión. Además esta vez el que nos los ha pedido hablaba inglés perfectamente, siempre le podremos gritar para que nos lo devuelva y nos entenderá. Salimos a las 15:45.

El autobús hace una parada en Homs donde unos bajan y otros suben. Poco después otra en una especie de restaurante de carretera. Mientras esperamos, en la segunda parada, que se vuelva a poner en marcha se nos acerca un sirio y nos pregunta si somos europeos porque tiene dudas. Va a recibir una invitación para ir a estudiar y trabajar a Cardiff, pero tiene dudas. Le digo que no he estado nunca en Gran Bretaña, pero que creo que será una buena oportunidad y que siempre podrá volver. Él dice que no quiere ir para volver, que su plan es estar al menos cinco años... Para alguien que no ha salido nunca de Siria parece un poco excesivo, pero... Además conoce a gente allí, pero el hecho de que casi no hablara con Sara, sólo cuando ella preguntaba, nos hace pensar que le costará aceptar que puede tener una jefa mujer, y el clima y la comida,... pero la idea es aprender. Nos cuenta que el servicio militar sirio antes era "sabes cuando vas, pero no cuando vuelves". Él hizo dos años y medio, luego pasó a ser dos años y ahora es un año y nueve meses. Obligatorio para todos. Y, dependiendo de tu destino, puedes estar más de seis meses sin poder ir a tu casa.

Nos llaman para entrar en el bus. Entramos y empieza a subir más gente. Resulta que el autobús de al lado, que también va a Damasco, se ha estropeado y están subiendo todos. Pero no hay tantos sitios libres. Llega el conductor y echa a todos los que siguen de pie y con prisas, que se tiene que ir. Abre el maletero para que los que no pueden montar saquen su equipaje con el autobús ya en marcha.

Cinco horas después de montar llegamos a Damasco. Vamos a por el taxi y hoy parece que va a ser más difícil. Todos piden 200 LS, llega nuestro amigo sirio del bus y habla con uno de los taxistas, que nos lleva por 100 LS.

Cena en el hotel, después de saludar a Symbios, a base de fuet y crakers. Recogemos los pasaportes de recepción y preguntamos por la estación para ir a Amán y el precio. El taxi mañana según nuestro recepcionista serán 150 LS. El taxi colectivo a Amán serán unos 700 por cabeza y hay que pagar 500 más por cabeza para salir del país. Habrá que cambiar más euros.

11 comentarios:

Masmi dijo...

Que pasada el zoco! Me encantan esos puestos llenos de especias de todas clases. Ahora me han entrado ganas de ir, jejeje, algún día, algún día.
No os vi el pañuelo puesto, con lo modernos que estaríais con él :-D

JAAC dijo...

Este de verdad era un zoco, zoco. Como he escrito es algo que hay que visitar, no sé, creo que abre mucho la mente y quita muchos prejuicios (a pesar de que la carne esté colgada en la puerta de las carnicerías, la meten en las cámaras por la noche). Hay un montón de tiendas de especias y todas con los colores chillones y los montones bien ordenados y algunos decorados incluso. Impresionante.

No nos pusimos el pañuelo :-p Es un recuerdo, en realidad el único recuerdo por el que pagamos. De Wadi Rum nos trajimos un montón de arena roja en una botella de agua :-)

conxa dijo...

Hubiera disfrutado un montón en ese zoco,estoy segura.

podias haberle hecho una foto a sara con la chilaba eh???
pero lo curioso es que pudierais entrar, y mas ella.

¿Qué es una carabanera?

conxa dijo...

que tientos de fuet os meteis eh??

JAAC dijo...

Seguro Conxa. Habrá gente que se agobiará por estar en un lugar cerrado y por todos los olores de especias y porque había poco turista... pero es lo mejor :-)

Hay foto de Sara con chilaba!! Pero parece que es un buen disfraz si ni te has dado cuenta :-) de hecho hay dos, una fuera y en la de dentro de la mezquita, la de las lámparas, también sale, cargada con la cazadora porque hacía calor, pero estar está. Te dejaban entrar en casi todas las mezquitas, sólo en un sitio no nos dejaron entrar.

Lo de la caravanera (fallo mío que lo había puesto con "b"): Gran patio rodeado de murallas a modo de posada donde pernoctaban los viajeros con sus caravanas. También se llama caravasar.

Dos fuets llevamos y uno se volvió a Madrid entero... :-O

conxa dijo...

sí me había dado cuenta de Sara, pero solo en la que se le ve la cara, la de la mezquita podría ser cualquiera jajajja

Y la de la plaza, al llevar pañuelo blanco,pensaba que no era ella. A mi me encanta la chilaba, es lo mas cómodo para vestir, de hecho de Marruecos me traje dos, de verano e invierno y las gasto en casa,jejejjeje, algo mora si que soy.

Pues me daba la sensación que tirabais mas de fuet y galletitas..

JAAC dijo...

No, la del pañuelo blanco no es ella :-) Sólo la de frente y la de dentro. En realidad hice más ;-) pero tampoco hacía falta colgarlas todas! jajajaja, tiene unas pocas.

Son cómodas, yo compré una la primera vez que fui a Marruecos, pero no la uso, en casa con chandal.

Le damos al fuet, pero le dábamos poca cantidad, un paquete de crackers para los dos y el fuet hasta acabar con el pan.

anselmo dijo...

Jo, como me recuerdan esos zocos a los de Marruecos...no a estos zocos donde van los turistas y se venden desde maletas a antenas parabólicas, sino estos tradicionales donde solo van los del lugar: silenciosos, frescos, oscuros y con olor a comino, canela e hierbabuena...tiendas pequeñas y llenas de productos hasta el techo..también en Marruecos desaparecen por los grandes centros comerciales...perono te preocupes...los grandes centros comerciales se hacen a su usanza, y terminan siendo zocos mas luminosos, ruidosos y con artículos modernos...pero con aire de zoco al fin y al cabo

JAAC dijo...

En Marrakech nosotros nos dejamos perder dentro de la medina y también llegamos a zonas sin turistas... al final lo pasamos un poco mal para conseguir salir de allí porque no había manera de encontrar otra vez la muralla y salir :-) pero fue una experiencia. Las zonas turísticas también lo fueron, pero para mal :-(

En realidad los mercados tradicionales de aquí son como zocos. Un montón de fruterías juntas, y de carnicerías, pollerías,... una competencia agresiva porque en un edificio de dos plantas tienes más de 10 de cada. Ellos supongo que pasarán primero por el mercado nuestro antes de llegar al hipermercado y a los centros comerciales. Confío en que quede bastante tiempo, pero el encanto de los zocos con el techo de piedra... que los cuiden!

BIRA dijo...

Llámame ignorante y mongolilla si quieres, pero cómo he disfrutado con las fotos del zoco!!! Si es que parece que hasta me llegaban los olores. Qué maravilla!

Me ha dejado un poco traumatizada (para algunas cosas soy bastante intolerante) la conversación que tuvisteis (bueno, tú, porque Sara la pobre...) con el chico este que pretendía ir a Gran Bretaña. Qué fuerte que la mujer siga ocupando un nivel tan bajo en ciertas zonas del planeta!. La lleva clara si piensa que a las inglesas las va a poder tratar como a las sirias. A buena parte!

JAAC dijo...

Nunca te llamaría nada de eso Bira :-) Me alegra que hayas disfrutado con las fotos.

Tampoco te creas que el muchacho era tan "radical" que sí que respondía a Sara y no parecía tan "cerrado". De todas formas cree que no es el peor sitio que hemos visto en tema mujer, vamos, que aún siendo un país árabe no es tan radical en ese aspecto.