Disponible en descarga gratuita Cuadernos de Viaje - Oriente Próximo, el libro con nuestras aventuras en Jordania, Siria e Israel.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Oriente Próximo (XVII)

Lunes 17/11/2008 (y 3)

Y todavía quedaba volver a Amán.

El taxi nos deja en la estación y de nuevo hay una cantidad enorme de microbuses. Otra vez todo en árabe y otra vez perdidos. Sara ha visto desde el taxi un cartel que ponía algo de “service taxi” y vamos a buscarlo para ver si dice algo (sobre todo en inglés). Pone que la parada está 500 metros más allá de la de autobuses. Un militar que hay justo al lado nos para un taxi que está pasando camino de la “estación” y nos metemos. Como sólo somos dos el taxi sigue hacia su parada para que se llene. Como siempre hasta que el coche no se llene no va a salir de aquí. El precio será de 700 LS por cabeza como estaba previsto, vamos bien de dinero para salir del país. Ahora sólo queda esperar otros pasajeros.

Le dejamos los pasaportes, esto ya es una tradición y nos quedamos en el taxi esperando. Llegan unos críos intentando vendernos chicles con unas técnicas agresivas, nos los tratan de meter en los bolsillos para luego cobrárnoslos. Al final casi hay que pegarles para que se vayan y siguen dando por saco un rato más. No hay manera de deshacerse de ellos.

Llega nuestro taxista y nos dice que cambiamos a otro. Además de nuestras mochilas, en el maletero hay una maleta que ocupa más de la mitad del espacio y que el taxista se encarga de llevar al otro coche. Los críos se empeñan en ayudarnos con las mochilas aunque no les dejamos. El nuevo taxi será un hiunday sonata, el maletero es un poco más grande. Metemos dentro a los symbios y los críos nos piden dinero por habernos ayudado. Os dijimos que ni os acercarais y tampoco os hemos dejado que las cogierais así que no vamos a daros nada, además de que llevamos las libras sirias justas y estamos hartos de vosotros. Con la buena imagen que teníamos de los sirios.

El otro taxista nos dice que por 400 LS más por cabeza nos lleva solos. Le decimos que no. Tampoco tenemos tanto dinero, si todo cuesta lo que tiene que costar sólo nos quedarán 160 LS y mejor que queden hasta salir del país, no vaya a ser más cara la tasa de salida.
Seguimos esperando. Aparecen dos americanos, pero buscan un taxi para ir a Líbano, ¿qué se les habrá perdido a estos en Líbano? Después de una hora aparecen todos (nuestro taxista, el anterior taxista, los críos, más taxistas,...) rodeando a una chica que parece que habla árabe y que vendrá con nosotros. Todavía no tenemos los pasaportes. Ahora se lo piden a ella para el registro mientras los críos de los chicles y el resto de vendedores la acosan.

Parece que salimos. Pero el conductor, con el coche arrancado y ya moviéndose, quiere más dinero por cabeza. Dice que sólo somos tres en lugar de cuatro y que entonces no serán 700 LS, serán 900. Le decimos que no. Que no es nuestro problema que no hayan encontrado a un cuarto pasajero. Que vuelva a parar y que esperaremos a que encuentren un cuarto, pero que no vamos a pagar más de 700, además porque no tenemos más dinero. Al final acepta llevarnos a los tres por 700 por cabeza.

El conductor es palestino y nos deleita con música palestina a todo volumen. Al salir de la parada, al parar en un semáforo, un tipo que va en un coche que para al lado le da un CD para que lo lleve a Amán. El CD se convierte automáticamente en el cuatro pasajero. El del otro coche le ha pagado 700 LS por llevar el CD a Amán, y encima es un CD pirata.

Paramos para que el conductor compre tabaco. En principio, el pago del viaje iba a ser al llegar a Amán pero nos lo pide ahora para comprar más. Sólo se puede pasar por la frontera un cartón por persona, así que compra cuatro. En Jordania el tabaco es mucho más caro y puede llegar a sacar entre dos y tres dinares jordanos por paquete, o eso nos dice la otra pasajera que habla árabe. Es de Sudáfrica pero habla un poco de árabe. Lo malo es que el taxista habla un poco de inglés y, cuando ha pasado el tema del CD, ella nos ha dicho que este país está loco. El conductor ha entendido “crazy” y le ha molestado. Al final parece que se lo toma a broma, pero la broma durará todo el viaje... También coge mandarinas que nos da para que comamos y almendras. Nos mantiene comiendo todo el camino hasta la frontera. Siempre con la misma canción, cuando está a punto de acabar la repite.

En la frontera pagamos los 500 LS que decían. Nos cuesta encontrar dónde pagarlas, es un pequeño edificio casi prefabricado entre los dos grandes. Pasamos los trámites rápido y vamos al duty free. Un poco de whisky. El conductor nos ha “convencido” de que bebemos. Ellos no pueden pasar alcohol, ni beberlo, la religión musulmana se lo impide, así que tendremos que decir que son nuestros. También añade un cartón más de tabaco al pack. Nosotros gastamos nuestras últimas libras comprando unas galletas, pero se las tenemos que pagar al conductor porque aquí sólo aceptan dólares y dinares jordanos a pesar no haber entrado todavía en Jordania.

Al llegar a la frontera jordana comprueban los bajos del coche para ver que no haya contrabando y nos hacen abrir las mochilas para ver qué hay dentro. Por suerte no nos han hecho abrir la mochila de la cámara ni los bolsos de las chicas, que guardan el cartón de tabaco extra. No hay problema y la entrada en Jordania es gratuita, nuestro visado multi-entrada “funciona” bien.

Una vez pasada la frontera el conductor sigue con su fiesta y ahora abre una lata de algo que parece Red Bull y lo echa en un vaso de plástico. Nosotros vamos sentados atrás y no lo vemos, pero la chica de delante nos dice que en el vaso hay algo más que eso, que tiene una pequeña botella de whisky y se está preparando un combinado. El taxista nos dice que no hay problemas, que se bebe una de esas botellas de whisky cuando va a Damasco y otra cuando vuelve.

Nos pregunta en qué hotel nos vamos a alojar y al decirle que en el Farah por 17 la noche (es el precio de la doble sin baño), nos dice que él conoce otros más baratos. Nos ofrece ir al Karnak. Miramos en la guía y dice que está bastante bien pero que es anodino, que los muebles le dan un poco de encanto. Vale. Aceptamos barco, nos dice que por 12 JOD podremos dormir, incluso por 10.

Para el taxi en la entrada del hotel y sube con nosotros. No parece que allí haya nadie que hable inglés y tiene bastante mala pinta... De todas formas vamos a ver la habitación. Cuando abren la puerta no queremos ni pisarla: un olor a moho apestoso y una mancha de humedad que cubre gran parte del techo, además de que para abrir la puerta ha tenido que quitar un cable que colgaba delante... ¿Esto es lo que la Lonely Planet entiende por hotel aceptable y anodino? Es cualquier cosa menos anodino, es repugnante.

Salimos del hotel. Sacamos a los symbios del coche. Vamos a ir al Palace, el recomendado por la guía (a ver si aquí han acertado). El conductor va con otro tío que dice que nos lleva él. Le decimos que no, que andamos. Quiere un dinar, que no. Nos pide medio dinar. Cada vez que hablan el Palace se va alejando, al principio estaba al lado, pasó a 600 metros, se volvió a mover hasta el kilómetro y acabó haciendo un último esfuerzo para alejarse hasta los dos kilómetros. No me imagino al hotel corriendo por Amán. De todas formas preferimos ir andando.

El tío es muy pesado y está de acuerdo con el conductor. Tan de acuerdo está que es nuestro taxista el que acaba dándole el medio dinar para que nos lleve y nos dice que vayamos con él, que es un gran taxista para las excursiones que queramos hacer. El coche ni es un taxi ni nada parecido y no queremos para nada volver a ir con él. Llévanos al hotel y déjanos en paz.

En el rato que tarda en llevarnos nos da su teléfono y su nombre. Le ignoramos porque no tenemos ninguna intención de llamarle, pero se da cuenta y tenemos que hacer el paripé de apuntarlo para que se quede tranquilo y nos deje en paz. Incluso comprueba que lo hemos apuntado bien. Para salir del paso le decimos que volvemos a España al día siguiente. Error: nos dice que nos lleva al aeropuerto. Que no, que no queremos volver a verte, pesado.

Paramos, aparca y viene con nosotros al hotel. ¡Que no! No queremos que suba, no queremos que sepa donde estamos, que mañana aparece a buscarnos. Casi gritándole consigo que no suba. Llamamos al ascensor y el tipo vuelve a aparecer por la puerta para decirnos que mañana nos puede llevar al aeropuerto. ¡QUE NO! Subimos por la escalera, nos está cansando demasiado.
Sólo tienen una habitación triple con baño por 30 JOD. Nos estamos planteando quedarnos de todas formas. Ya buscaremos mañana otra cosa. Pero aparece Mohamed-el pesado, y decidimos salir de allí corriendo. Vamos a ver si hay habitación en el Farah.

Tienen habitación, doble con baño por 25 JOD. En proporción es un poco más caro que el Palace, pero así perdemos de vista al plasta que no sabrá donde estamos, que no nos vamos al día siguiente. El baño no está mal y la habitación tampoco, salvo por un par de alfombras asquerosas que metemos debajo de la cama. Hay agua caliente de siete a nueve de la mañana y de la tarde. Son las ocho y cuarto así que aprovechamos.

El pesado de Mohamed nos ha quitado mucha paz interior (casi toda) y estamos cansados. Si mañana queremos ir a Jerusalén tenemos que bajar a mirar en internet (de Israel no tenemos ni una guía) y a preguntar cómo se va al de recepción. Por un lado queremos salir y volver a entrar cuanto antes en Jordania, el avión de vuelta sale de aquí, pero por otro estamos cansados de la lucha de hoy. Empezando por los críos pesados en la estación de Damasco y acabando con el plasta de Amán, pasando por el viaje con nuestro extravagante (por decirlo con suavidad) taxista.

Gana el cansancio. La ducha nos relaja también un montón y no volvemos a salir de la habitación. Mañana iremos a Jerash y a Ajlum. Si el tiempo lo permite, que aquí el servicio de autobuses es mucho más limitado que en Siria. Según la guía después de las cuatro de la tarde no hay manera de volver a Amán desde Jerash más que en taxi.

Eso sí, antes de salir desayunaremos, que el desayuno está incluido, y veremos si para mañana también tienen habitación y nos podemos quedar. Aquí aceptan VISA, en el Palace no, lo preguntamos por correo desde Madrid cuando buscábamos donde dormir la primera noche (esa que Royal Jordanian se encargó de que pasáramos en el aire con sus siete horas de retraso), y no cobran comisión como en Siria (en el Al-Haramein también había comisión, pero te cambiaban directamente en recepción). Nos parece que es la mejor opción quedarse.

A dormir. A recuperar la calma perdida y el equilibrio y olvidarnos de Mohamed. Además nuestro “amigo” iba con chilaba negra, larga barba negra y gorro blanco. Vamos que sólo le faltaba el cinturón de cartuchos de dinamita.

6 comentarios:

Masmi dijo...

Que pesaditos los niños y que pesadito con la canción, menuda tortura!
Menuda información daba la guía, como para haber ido a ese hotel, puaj!
Y que pesado el otro tío, que agobio, por favor!

JAAC dijo...

En realidad se nos hizo bastante más corto que el de la ida. Entre unas tonterías y otras, sus bromas, sus paradas para el contrabando... por lo menos teníamos a alguien con quien medio hablar, que a la ida los otros dos no decían nada en inglés.

La canción era chula, aunque después de 10 ó 15 veces perdía parte del encanto. Estuve a punto de decirle que le compraba el cd para que lo sacara del reproductor y que pusiera otra cosa! jajaja

Lo del hotel es para echarse a temblar. Lo de que las guías se hacen rigurosamente, se visita todo, se ... bla, bla, bla. Ésta de Jordania estaba llena de errores y la de Siria no la compramos porque en el foro de la propia Lonely Planet había muchos comentarios diciendo que estaba llena de errores. ¿Cuántas se escribirán de oídas desde casa?

Lo del otro tipo ya fue la guinda para acabar con nuestra paz interior :-p Pero es que hubo que gritarle para que nos dejara en la entrada del hotel y, con todo y con eso volvió!

conxa dijo...

ufffffff vya día ma estresante!!

Parece que al final en todas partes cuecen habas, despues de la imagen tan bien que "teniamos" de Siria.....por unos niños y un mohamed.....

Pero bueno, eso son las cosas de viajar. Aunque creo que lo peor de todo es lo del hotel, no??

YO creo que si nos centraramos en serio lo de hacer una Guia conjunta con Masmi, sería muchísimo mejor que cualquiera de esas eh???

JAAC dijo...

Conxa, lo de los niños fue en Siria, pero lo de Mohamed y el hotel fue ya en Jordania... que no paguen sirios por pecadores :-)

Estoy en ello, ya sabes que el cuaderno del viaje sale siempre y siempre intento que alguna revista de viajes o editorial de guias me haga algo de caso...

BIRA dijo...

Cuanto más voy leyendo del viaje, más me convenzo de que teneis más paciencia que el Alcoyano. Buf, no me imagino al Costillo "peleando" con estos tipos pesados. Pena que alguien así sea capaz de joderte el día... que no entienden el significado de la palabra no?

Lo del taxista casi es peor que lo de Mohamed-el pesado. Joder, qué personaje jaja. Y qué cabroncete estás hecho que dejas para el final la descripción física del tipo. De verdad que es que lo estaba imaginando tal cual...

JAAC dijo...

Bueno, el viaje fue un poco caótico, pero vamos, que si te coges un taxi privado y decides no decirle ni esta boca es mía al taxista todo habría sido mucho más tranquilo :-)

Jajajaja, es que si desde el principio digo que tenía pinta de terrorista talibán perdía toda la gracia el resto :-)