Disponible en descarga gratuita Cuadernos de Viaje - Oriente Próximo, el libro con nuestras aventuras en Jordania, Siria e Israel.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Oriente Próximo (VIII)

Jueves 13/11/2008

No podemos contemplar la salida del sol porque el campamento está al pie de una de las montañas, a su oeste, y nos lo tapa. Pero la luz de la mañana iluminando el desierto con un poco de bruma o calima le da un aspecto muy chulo.


Aodeh nos ha preparado humus, pan caliente, los bizcochos como en el Sunset, una cosa muy dulce, aceitunas y unas especias, comemos lo que nos apetece porque hay muchísimo. Cerramos las mochilas, sólo cerrarlas porque no hemos sacado nada y al 4x4, al poblado.


En el centro de visitantes nos encontramos con el otro Aodeh, le pagamos y nos despedimos. El "autobús" es el mismo de ayer, con el mismo tipo. Le comentamos lo de ir a Amán y de los ocho que estamos en el bus cinco vamos para allá. Aodeh nos dijo que casi la mitad de la gente volvía a Amán, pero que ya lo tenían arreglado antes.


Por el camino suben y bajan un montón de jordanos por poco más de un dinar (o menos según el trayecto) que paran al bus haciendo autostop. Le preguntamos cómo de lejos está Damasco de Amán y nos dice que poco más de una hora, que cojamos un taxi colectivo en Al-Abdalí. Para llegar tendremos que coger otro porque el que cogeremos en Petra nos dejará en otra estación en Amán.

Llegando a Wadi Musa vemos mucho polvo, casi está cubierto Petra. Nos dicen que la autopista está llena de arena y lloviendo, con tormenta, y que el autobús que tenemos que coger en Petra para Amán lleva entre una hora y hora y media de retraso, que si lo seguimos queriendo. Le decimos que sí y nos dejan en la entrada de un hotel en Petra (Valentine) esperando... y aquí estamos. Hemos visto que desde Amán también salen autobuses a Aleppo, pero llegan casi de noche y no sabemos... Aunque a este paso también a Damasco vamos a llegar de noche.

Una americana que viaja sola se va a buscar un sitio donde comprar algo de comida, esta gente que necesita comer cada tres horas... Al rato vuelve diciendo que en la estación de autobuses le han dicho que cuesta 10 JOD en lugar de los 13 que nos han dicho a nosotros (aunque en nuestros 13 está incluido el de Wadi Musa, así que yo creo que nos sale igual o mejor). Ella está un poco "molesta" porque seguro que en la estación pasan más y nos hemos dejado timar.

Dos horas después llegó el buseto (porque es igual que en el que hemos venido de Wadi Rum) a Amán. Montamos los cinco y cuando ponemos las mochilas en el asiento de atrás como hemos hecho en el otro, nos dicen que las pongamos en el suelo que viene más gente... y vaya si vienen.

Parada de autobuses de Wadi Musa y la gente casi pegándose por entrar y quitando las mochilas de los asientos de cualquier manera. Seguro que estos han pagado menos, pero si nos hubiéramos venido nosotros aquí no habríamos subido al bus ni en sueños.

Una hora y pico después de salir se para para tomar un refrigerio. Una mierda de viaje de menos de 250 km vamos a tardar un montón y luego a ver cómo nos conseguimos mover en Amán.

Hay un par de viajeros en el bus que hablan inglés y uno nos dice cómo llegar a la otra estación, Al-Abdalí. Al llegar a Amán nos señala el autobús que hace el trayecto y nos da su tarjeta. Da clases de inglés. En este sí que vamos solos, no hay más turistas. Conseguimos que nos avisen cuando lleguemos a la estación y bajamos. Aquí todo está escrito en árabe y hay un montón de autobuses, no parece que vaya a ser fácil.

Preguntamos por Damasco y no nos entienden. ¿Cómo se dirá en árabe? Siria tampoco lo conocen, pues es el país con el que tenéis frontera al norte. Al final aparece un taxista que nos dice que no salen de allí, que ésa es la nueva estación y que los "service taxis" salen de la vieja, más abajo. Decimos que en el autobús nos han dicho que aquí es de donde salen, pero nada. Se ofrece a llevarnos a la otra estación por 2 JOD, otro que pasa por allí dice que 2 JOD es mucho, que lo haga por uno y después aparece otro que dice que en un autobús que señala también llegamos y que sólo es medio dinar por cabeza. El taxista llama para ver si siguen saliendo taxis colectivos a Damasco y le dicen que sí. Así que lo cogemos y a ver qué pasa. Parece simpático, nos da conversación y su tarjeta para hacer excursiones desde Amán. Nos quedamos con ella, que puede que nos sea de ayuda.

En la parada nos dicen que el colectivo serán 11 JOD por cabeza a Damasco. Pero tendremos que esperar más pasajeros. Mientras nos ofrecen té o café al gusto. Allí seguimos esperando y no hay más. Al final aparece el que será nuestro taxista, en un coche sin cartel de taxista, y uno de los que estaba sentado fumando en la puerta se levanta porque también viene. Así que seremos tres y el conductor.

A la hora de viaje paramos en una tienda porque el otro va a hacer unas compras. Antes de salir de Amán ya tuvimos que parar para que comprara. Cuarenta y cinco minutos de compras. Le preguntamos al conductor, que no habla inglés, en qué parte de Damasco va a parar y nos dice que no, que él no va a Damasco. Que se queda en la primera ciudad nada más cruzar la frontera, que Damasco son 100 km más. Le decimos, con ayuda del de la tienda que habla un poco de inglés, que no, que nosotros vamos a Damasco, que hemos pagado por eso y que llame a su jefe para confirmarlo. Al final nos dice que él va a la primera ciudad pero que otro coche nos llevará a Damasco. Sin pagar más dinero...

El otro viajero es un pesado y nos hace parar otra vez en una tienda. Aprovechamos y cambiamos euros por libras sirias. Nos dan 58 libras por euro, en la otra tienda, que también cambiaba, nos daban 52. Esperar ha sido buena idea esta vez.

Ya casi son las siete de la tarde y todavía no hemos cruzado la frontera. Los trámites son sencillos. Hay que pagar 5 JOD por cabeza para salir de Jordania y no miran tanto el pasaporte en Siria. Suponemos que es porque llevamos el visado desde España, porque hemos leído que comprueban los sellos, los folletos que lleves, las monedas,... en busca de cualquier cosa que indique que has estado en Israel.

Nada más cruzar la frontera cogemos un desvío que nos aleja de Damasco hasta entrar en el primer pueblo. No damos crédito de lo que está pasando y nos tememos que acabaremos perdidos en mitad de la nada de Siria. Allí se baja nuestro viajero pesado y saca todo lo que ha comprado del maletero (que nos lo ha llenado y eso que sólo llevaba una bolsa al principio). Pero también se baja el conductor... y sube otro tipo. ¡No cambiamos de coche, cambiamos de conductor! Por supuesto, este tampoco habla inglés. Eso sí, parece que parará en la estación de autobuses de Baremka que está cerca del hotel al que queremos ir.

Poco antes de llegar a Damasco nos pregunta por el hotel al que queremos ir. Genial, parece que nos va a llevar directo y será más rápido. Pero no, para en la estación y nos llama un taxi que nos pide 300 LS por llevarnos. Ya estamos cansados, llevamos doce horas de viaje y no nos apetece regatear mucho, así que le decimos 250 LS y acepta rápido. Nos ha timado, está claro, pero queremos llegar al hotel ya.

Efectivamente nos ha timado. El hotel está al lado, habríamos podido llegar andando sin problemas. Pero no hay habitaciones en Al-Haramein. El otro recomendado está en la misma calle: Al-Rabie. En éste sí tienen habitaciones, aunque más caras de lo que pone en la guía, 1.800 LS la doble con baño, aunque la deja en 1.600. Por hoy nos quedamos, ya miraremos si mañana tienen habitación en el primero y a cuanto. El hotel es muy chulo, un antiguo palacio reformado con un patio interior lleno de plantas. Preguntamos por las excursiones y nos da los precios en dólares, ¿no se supone que no aguantan a los americanos? Son 40 $ a Palmira y 35$ al Krak de los caballeros, pero nos dice que todavía nadie ha preguntado por ellas, que no sabe si para mañana habrá alguna. Que le preguntemos esta noche o mañana a las ocho en punto. Salimos a preguntar por las habitaciones al otro. La habitación sin baño son 1.200 y con baño 1.700. Además no hacen grupos para las excursiones, sólo buscan el taxi pero no juntan a la gente. Tú te lo guisas y tú te lo comes, si encuentras a alguien mejor para ti. Nos dice que si sólo somos dos puede buscar un conductor y que el precio serán 75 euros para el Krak y 100 a Palmira (si llenamos más el coche más ahorro). En principio nos quedaremos en Al-Rabie y también haremos la excursión con ellos. Mañana a las ocho nos confirmará si hay alguna y cuál es. Todavía no sabe nada, no sabemos cuándo lo va a saber, porque nos parece que si a estas horas todavía no sabe nada... Si no hay excursión visitaremos Damasco y veremos cómo llegar nosotros a Palmira y a Aleppo. En Aleppo hace falta hacer noche porque está muy lejos para un viaje de un día.

Nos acercamos a la mezquita de los Omeya desde la calle principal del zoco. Una ancha calle peatonal y cubierta. Todas las tiendas están cerradas. No pone horario de la mezquita así que esperamos que el de la guía esté bien. Vuelta. La cena, de nuevo fuet y crackers, y a dormir. Mañana veremos a dónde vamos después de una buena ducha.

Eso si conseguimos dormir, porque han arrancado una especie de motor o similar al lado de la habitación.

Lo del motor acabó pronto. Tampoco creo que no nos hubiéramos dormido, conociéndonos. Nos hemos tenido que meter en la sábana del saco porque aquí sólo hay una que puedes elegir si la quieres arriba, separando la colcha, o abajo, separando el colchón. Inicialmente hemos elegido abajo pero la colcha era muy dura y picaba un montón así que sacamos nuestras sábanas y listo. Hay calefacción (con aire acondicionado) y la temperatura es lo bastante buena como para estar sólo con la sábana.

12 comentarios:

Vicente Sebastiá dijo...

Que pasada de viaje..no..?? envida sana me produce. El desierto es mi gran desconocido, me da algo de yuyu....gracias por traérlo hasta nosotros.
Buen viaje y una saludo.

conxa dijo...

qué bien, me quedo fascinada como os moveis,como os buscais la vida.
Y cuando no hablaban ingles ¿como hacias para comunicaros??

Me está encantando tu viaje.
Y bueno, ya estamos en Damasco.
supongo que veré las fotos en breve.

Masmi dijo...

Esta si que ha sido toda una peripecia de viaje, me ha encantado. Tengo que hacer algo así, que me lo pasé muy bien cuando estuve en Croacia yendo a mi aire. Necesito algo así :-)
También tengo ganas de ver esas fotos de Damasco!

anselmo dijo...

¿a cuanto equivale la moneda con respecto al euro?

JAAC dijo...

Vicente, espero que superes ese miedo al desierto. Es una imagen impresionante.

Aunque, como en todo, hay gente que lo ve y se "enamora" de él para siempre y otros que lo ven y huyen porque no les gusta. Como con el mar supongo.

JAAC dijo...

Conxa no es tan difícil. La falta de "necesidad" de llegar a un sitio para dormir hace que sea más sencillo. Aunque hubo momentos de estrés en la última parte del viaje con frontera y con el lío de que ninguno hablaba inglés.

De todas fomas, hay mucha gente que entiende inglés y cuando no siempre quedan los gestos, los mapas,... y llorar y patalear como último recurso! jajaja

Me alegro que te esté gustando, ¡queda mucho!

JAAC dijo...

Masmi si tú has hecho cosas parecidas también, ¡y solo! Aunque siendo capaz de leer los carteles, que eso ayuda mucho :-)

Paciencia con Damasco, no sé muy bien por qué, pero me parece que todos creéis que será una maravilla, lo mejor de Siria... y no. No digo más :-)

JAAC dijo...

Pues dependía de donde cambiaras Anselmo, como pongo nosotros esperamos al segundo sitio y gracias a eso nos dieron 6 libras más por euro. La cosa andaba entre 52 y 58 por euro.

bel dijo...

Vaya, vaya... que día más accidentado!
A algunos les estarás quizá quitando las ganas de ir, a mi me estás tentando!! jajajja XD

JAAC dijo...

Bel espero no quitarle las ganas a nadie, todo depende de cómo vayas. Lo importante es lo que hay, el cómo llegar y moverse ya es un plus, cada uno busca el plus que más le guste :-)

BIRA dijo...

Madre mía, madre mía, Jaac. Es que voy alucinando según te leo. Esto parece un juego sin fronteras! jaja, me parto con los regateos (aunque in situ seguro no hacen tanta gracia) y con los huevazos que teneis!

En cuanto a lo que comentas de los precios en dólares... amigo mío, te diré que el vil metal mueve más montañas que la fe. Pero claro, a estas alturas eso ya lo tienes más que claro, no?

JAAC dijo...

Bira, aunque parezca que no hay fronteras créeme que las hay... y no siempre es fácil cruzarlas :-) Tampoco son tantos huevazos mujer, como bien dices con dólares (dinero en general) se arregla todo, así que, a las malas, siempre se puede encontrar un sitio donde dormir si se está dispuesto a pagarlo.